El matafuego F-500 EA de 10 litros es un equipo profesional de alta penetración formulado al 3% en agua desmineralizada. Su tecnología de micelas encapsula el combustible y enfría rápidamente el foco ígneo, minimizando el riesgo de reignición sin generar la nube ni los residuos abrasivos propios del polvo químico.
• Equipos energizados: No descargar sobre tableros o instalaciones eléctricas mientras permanezcan con corriente; al contener agua, puede conducir electricidad.
• Baterías de Litio / Clase L: Apto para principios de incendio en escenarios compatibles según certificación. Para bancos de almacenamiento o vehículos eléctricos, consultar evaluación técnica de soporte.
• Instalación: Soporte mural, balizas y accesorios aplican según las variantes expresamente elegidas.
| Capacidad y Agente | 10 Litros | F-500 EA al 3% en agua desmineralizada |
| Potencial Extintor | 3A - 5B - L |
| Certificación / Norma | IRAM DC-P-D8-007-1 | Fabricación bajo norma NTA 8133 |
| Referencia Encapsulador | NFPA 18A (sección 7.7) |
| Cilindro y Válvula | Acero inoxidable | Válvula de latón cromado con manómetro IRAM |
| Alcance y Descarga | 4 a 5 metros aprox. | Tiempo de disparo: ~35 segundos |
| Presión de Servicio / Prueba | 1,2 MPa (servicio) / 3,0 MPa (ensayo hidráulico) |
| Peso cargado y Medidas | 13 kg aprox. | 620 mm alto × 225 mm diámetro |
| Rango de Operación | +1,7 °C a +48,9 °C |
* Mantenimiento anual obligatorio conforme a norma IRAM 3517-2.
Funciona mediante tecnología de micelas: al entrar en contacto con el fuego, reduce drásticamente el calor superficial, encapsula las moléculas de combustible impidiendo la liberación de vapores y penetra profundamente en materiales sólidos porosos para evitar que vuelva a encenderse.
Sí, su potencial extintor informado incluye la clasificación L. Es muy efectivo disipando el calor y frenando el embalamiento térmico en principios de incendio sobre celdas accesibles. Para salas de baterías o vehículos eléctricos de gran porte, se recomienda como complemento de intervención primaria.
No. A diferencia del polvo químico tradicional, no genera partículas abrasivas en suspensión que arruinen rodamientos ni computadoras. Al ser una solución líquida acuosa, solo requiere secar y ventilar la zona tras la descarga.
Sí. Todo extintor presurizado que haya sido accionado, aunque sea por pocos segundos, pierde su presión de servicio y debe ser derivado a un taller de recarga habilitado bajo norma IRAM 3517-2.